PUBLICADO EN 'CHURRAS CON MERINAS'

Turistas

Publicado el 10. Ago, 2010 por el de siempre en CHURRAS CON MERINAS.

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La primera vez que lo vi fue junto a la catedral. Me llamó la atención su camisa roja, su sombrero blanco de ala ancha y, sobre todo, que llevara calcetines con sandalias. Jamás entenderé por qué esa gente tiene que ser siempre tan extravagante, por no decir hortera. Me hizo gracia, pero no tanta como para indicarle a Sara que mirara porque ella no estaba ese día muy receptiva a mis bromas. Además él atravesaba ya con un grupo el pórtico y nosotros seguíamos disfrutando maravillados la vista desde el mirador. Atardecía sobre el Duero y un azul oscuro tiñó la ciudad dotándola de un aire de irrealidad, como si fuera más bien un gigantesco decorado teatral. Pero, como digo, ésa fue la primera vez que yo lo vi. Ahora estoy convencido de que no fue la primera que él nos vio a nosotros.

La mañana siguiente hicimos un recorrido en tranvía a lo largo del río y ahí estaba de nuevo. En el mismo vagón, dos o tres filas de asientos por delante. Iba solo, sin hablar con nadie. Pensé que era una simple casualidad, sobre todo porque él se bajó a mitad de camino. Nosotros seguimos hasta la desembocadura. Iba a comentarle a Sara lo del anciano con sombrero, sandalias y calcetines, pero la magnificencia del paisaje me disuadió de hacerlo. Durante un buen rato tratamos sin éxito de definir el lugar exacto en que el río deja de ser río para convertirse en oceáno, tema que terminó siendo motivo de discusión. No nos apetecía, pero deambulamos cogidos de la mano, como cualquier otra pareja. Nos imaginé vistos de lejos, debíamos ser dos puntitos blancos frente a una inmensidad azul.

Cuando divisé su enorme sombrero desde la barandilla del segundo piso del mercado do Bolhao, fue como si me atravesara un fogonazo de luz. Inmediatamente,

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Cánticos

Publicado el 02. Ago, 2010 por el de siempre en CHURRAS CON MERINAS.

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Ahora que empezamos a superar la resaca de la histórica victoria de nuestra selección en el Mundial de Fútbol, creo que es el momento de que reflexionemos sobre un asunto que me ha mantenido muchos días absorto y muchas noches en vela. Ha llegado la hora de esgrimir toda nuestra capacidad analítica y tratar de desentrañar el misterio: ¿por qué demonios celebran muchos su lealtad a la Roja y su inmenso orgullo nacional con un cántico cuya melodía proviene del folclore ruso? Será bienvenida cualquier pista que pueda paliar mi perenne desconcierto.


Para quedarse a rombos

Publicado el 02. Jul, 2010 por el de siempre en CHURRAS CON MERINAS.

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Hace un tiempo estuve en Estambul. Sí, fabulosa Santa Sofía, el recorrido por el Cuerno de Oro, la Mezquita Azul  y todo eso. Sin embargo, hubo  algo que me llamó mucho más la atención. Los dos primeros días pensé que era cosa mía, pero evidentemente me equivocaba, las fotos que adjunto son la prueba. Existe un misterioso ejército mezclándose entre la gente de a pie. Se desconoce su  código de conducta, también sus intenciones. Ni siquiera podemos estar seguros de que sean de este mundo. No sabemos cuántos son, pero sí que cada vez son más. Parecen personas normales, sólo les delata su uniforme: el jersey de rombos.