Para quedarse a rombos

Colgado el 02/07/10 por el de siempre en CHURRAS CON MERINAS.

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Hace un tiempo estuve en Estambul. Sí, fabulosa Santa Sofía, el recorrido por el Cuerno de Oro, la Mezquita Azul  y todo eso. Sin embargo, hubo  algo que me llamó mucho más la atención. Los dos primeros días pensé que era cosa mía, pero evidentemente me equivocaba, las fotos que adjunto son la prueba. Existe un misterioso ejército mezclándose entre la gente de a pie. Se desconoce su  código de conducta, también sus intenciones. Ni siquiera podemos estar seguros de que sean de este mundo. No sabemos cuántos son, pero sí que cada vez son más. Parecen personas normales, sólo les delata su uniforme: el jersey de rombos.


Telemarketing

Colgado el 30/06/10 por el de siempre en CHURRAS CON MERINAS.

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Con Telefónica estuvo dos meses. Con Jazztel, uno. Cambió a Orange y permaneció ahí apenas dos semanas. Y, de nuevo, Jazztel. A veces cambiaba tan rápido que no le daba tiempo ni a recibir por correo el nuevo módem. Y en realidad, a ella el router, las tarifas, el alquiler de línea o la velocidad de descarga le importaban un pimiento. Pero se dejaba convencer. Era una manera de compensar su interés. La llamaban casi todos los días a primera hora de la tarde, cuando ella estaba frente al televisor, siempre demasiado alto, mirando sin mirar. Sentada ahí en el sofá, pero recorriendo el pasado en busca de sus mejores momentos. En ocasiones, dejando simplemente la cabeza a la deriva. Eran muy atentos y educados. Algunos le inspiraban una gran ternura, otros la hacían reír. También los había que la llamaban por puro interés, porque sabían que les acabaría dando todo lo que pidieran, pero no le importaba. Era como tener muchos nietos.


La música low-fi de Tristan Perich

Colgado el 24/06/10 por el de siempre en IDEAS QUE DAN ENVIDIA.

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A veces la clave está en volver a los orígenes, a la máxima sencillez. El polifacético artista Tristan Perich, con estudios en música, física, matemáticas e informática, lo ha logrado con éxito. Desde hace unos años se dedica a explorar las posibilidades de la mínima expresión digital: 1 bit.

Esa búsqueda le ha llevado a un montón de hallazgos interesantes en artes plásticas, videoarte y música. En este último campo ha hecho ya un par de maravillosas aportaciones que rompen moldes en diferentes aspectos simultáneamente.

Para empezar, me parece formidable la reivindicación del 1-bit en un mundo que vive obsesionado con tener HD hasta en la pantalla de un móvil. Para seguir, sus composiciones son atrevidas, originales, hipnóticas, en la línea de los trabajos de compositores minimalistas como Steve Reich. Para terminar, sus discos no son discos exactamente… Son en realidad  circuitos electrónicos con un microchip y una salida de auriculares instalados manualmente en cajas de CD. Al conectarlo, no escuchamos una grabación, sino que la música es realmente interpretada por el circuito, del mismo modo que cuando encendemos la luz, ésta no está grabada, sino que pasa a formar parte del circuito. En fin, echad un vistazo a este vídeo en el que él mismo lo explica. Más abajo os dejo los links de su web y del proyecto musical One-bit Symphony.


www.tristanperich.com

www.1bitsymphony.com/